sábado, 5 de noviembre de 2005

Captan la luz de los primeros objetos del Universo


Un grupo de astrónomos informó haber detectado la luz proveniente de los primeros objetos aparecidos en el Universo mediante el Telescopio Espacial Spitzer. De confirmarse, esta observación proveerá información cómo era el cosmos hace más de 13.000 millones de años, poco después de la etapa de oscuridad que siguió al Big Bang.

La luz detectada por el Spitzer podría provenir de la primera generación de estrellas aparecida tras la creación del Universo, o bien de gas cayendo en los primeros agujeros negros. El equipo de astrónomos a cargo de las observaciones, perteneciente al Centro Goddard de Vuelo Espacial de la NASA, en Maryland, describió los resultados como el resplandor de una ciudad durante la noche visto desde un avión: la luz resulta demasiado lejano y tenue para poder resolver objetos individuales.

"Pensamos que lo que estamos viendo es la luz colectiva de los primeros millones de objetos que se formaron en el Universo", dijo Alexander Kashlinsky, el autor principal del artículo presentado a la revista Nature. "Esos objetos desaparecieron hace eones, pero su luz todavía está viajando a través del Universo".

Los científicos creen que el espacio, el tiempo y la materia de nuestro Universo se originaron en el Big Bang, hace 13.700 millones de años. Sin embargo, pasaron unos 200 millones de años antes de que nacieran las primeras estrellas. Una observación de diez horas de duración con el Telescopio Espacial Spitzer, en un sector de la constelación de Draco, capturó el difuso resplandor en longitudes de onda infrarrojas, de menor energía que la luz e imposibles de observar mediante nuestros ojos. El equipo de astrónomos cree que ese resplandor proviene de las estrellas de la Población III, una hipotética clase de astros que se habrían formado antes que todas las demás estrellas conocidas. Las estrellas de la Población I y la Población II, denominadas de acuerdo al orden de su descubrimiento, son las clases normales de estrellas que vemos en el cielo nocturno.

Las teorías actuales indican que las primeras estrellas eran probablemente unas cien veces más masivas que nuestro Sol. Extremadamente calientes y brillantes, su ciclo evolutivo fue muy corto, por lo que brillaron durante apenas algunos millones de años. La longitud de onda de la radiación ultravioleta que las estrellas de la Población III emitieron durante su corta vida habría sido desplazada hacia el rojo, o comprimida, por la expansión del Universo, por lo cual en la actualidad debería ser detectable como radiación infrarroja.

"Al realizar una observación tan profunda, encontramos numerosas estrellas y galaxias familiares", declaró John Mather, coautor del artículo presentado en la revista Nature, y el científico principal del proyecto del Telescopio Espacial James Webb, a ser lanzado por la NASA en el 2013. "Removimos todos los objetos conocidos, todas las estrellas y galaxias, tanto cercanas como lejanas. Obtuvimos así una fotografía del firmamento sin estrellas ni galaxias, pero que a pesar de todo muestra un resplandor infrarrojo. Creemos que sería el resplandor residual de la luz de las primeras estrellas del Universo".

Este nuevo descubrimiento efectuado mediante el Spitzer concuerda con las observaciones de otro satélite de la NASA, el COBE, que sugerían la existencia de un fondo de radiación infrarroja en el firmamento cuya existencia no podía ser atribuída a las estrellas conocidas. También soporta las observaciones del satélite WMAP, que indicaron que las primeras estrellas del Universo se encendieron unos 200 a 400 millones de años después del Big Bang.

"Una observación tan difícil como ésta lleva al instrumento a ciertos límites de performance que no fueron anticipados en su diseño", declaró Harvey Moseley, científico a cargo de la instrumentación del Spitzer. "Hemos trabajado muy duro para descartar otras posibles fuentes de esa radiación infrarroja que observamos".

La alta resolución y el bajo nivel de ruido de las cámaras infrarrojas del Spitzer permitieron a los astrónomos remover la presencia de las galaxias de fondo, formadas por poblaciones estelares más recientes, hasta que la radiación acumulada proveniente de esas primeras estrellas dominó la observación a una mayor escala angular. Los astrónomos indicaron que futuras misiones, como el Telescopio Espacial James Webb, serán capaces de detectar en forma individual la luz de esas primeras estrellas.



fuente: astronomiaonline